Cumbres Vive: Cerca de 130 alumnos se ponen en servicio de la comunidad de Quinta de Tilcoco

El fin de semana del 25 al 27 de septiembre, luego de contar con un récord en las inscripciones, 126 alumnos de I a IV medio, junto a distintos representantes del Colegio -ECAS, profesores, personal consagrado, miembros de los equipos Directivo y de Psicología, entre otros colaboradores del Colegio- salieron al encuentro de diez familias de la localidad de Quinta de Tilcoco, en la Región del Libertador General Bernardo O’Higgins, por medio del apostolado Cumbres Vive.

Los alumnos, acompañados de los adultos responsables de cada cuadrilla, construyeron diez mediaguas para darles un espacio nuevo y digno a esas familias. Sin embargo, una de las aristas más importantes de este proyecto es la conexión que los estudiantes viven con la comunidad, compartiendo, escuchando y siendo testigos del amor de Cristo. Así, los jóvenes pudieron conocer sobre sus vidas, acompañar a los adultos mayores de la localidad y llevar alegría a los demás.

Algunas actividades que calentaron motores, animaron los espíritus y mantuvieron a Cristo al centro de este proyecto fueron el bingo, momentos de reflexión por cuadrillas, adoración al Santísimo y una Misa para agradecer todo lo vivido.

Este proyecto que nació en 2012, busca que los alumnos puedan vivir una experiencia que incluye el lado espiritual y lo social, por medio de la construcción, formándolos en liderazgo en servicio y haciendo viva una de las virtudes que como Colegio buscamos formar en nuestros alumnos: la caridad.

Miss Paulina Molina, Encargada de Subciclo de III y IV medio, e impulsora de Cumbres Vive hace más de una década, comenta que “después de vivir estos días, siento que la construcción es solo una excusa. Lo verdaderamente importante es el encuentro con las familias, acercarnos a ellas, conocer sus historias, compartir sus alegrías y sus dificultades, y por, sobre todo, dar testimonio del amor de Cristo a través de nuestro servicio. Las mediaguas quedan, pero el encuentro, los vínculos, y el testimonio de amor, trascienden.”

“Estoy profundamente feliz por nuestros alumnos y por lo vivido. Verlos trabajar con responsabilidad, disposición, alegría y obediencia, ver también como fueron capaces de salir de sí mismos para ponerse al servicio de otros es motivo de enorme orgullo. Me emociona ver jóvenes alegres, comprometidos y entregados, entendiendo que servir también es una forma concreta de amar. Porque eso es también ser comunidad: trabajar juntos, acompañarnos, poner nuestros talentos al servicio de otros, y descubrir que cuando nos entregamos generosamente, todos recibimos mucho más de lo que damos”.